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jueves, 23 de agosto de 2012

Los anglosajones restauran la historia de la colonización española en america dándole sus pequeños retoques personales.


Restauración de un cuadro pintado por Elías García Martínez a principios del siglo XX que ha acabado completamente desfigurado respecto al original.
Si España hace cosas malas, principalmente, los anglosajones, a lo largo de la historia, las han retocado y las convierten en cosas muy malas. Si son buenas las restauran en malas. Si no existen hacen que existan. Si existen hacen que no existan. Si hay cien documentos pero uno pone algo malo aunque no esté fundamentado, ese es el que ponen (léase "Brevísima Relación de la Destrucción de las Indias" de Bartolomé de las Casas).

Los anglosajones que han sido grandes piratas en su historia, eso nadie lo puede discutir, pero, ellos, a esos piratas, los llaman sin embargo almirantes. Si hacen una cosa mala y no la pueden retocar a su favor, la ocultan, pero si no, la presentan como buena o la justifican (al principio fue el verbo, es decir la palabra). Si hacen una cosa normal la retocan en una cosa buenísima. Si hacen una cosa buena nos la están machacando todo el tiempo para lavarnos el cerebro con lo buenos que son. Hay que reconocerlo son buenos para la propaganda.

viernes, 3 de agosto de 2012

APORTACIONES COLONIALES ESPAÑOLAS EN AMERICA


LISTA DE LAS UNIVERSIDADES COLONIALES ESPAÑOLAS EN AMERICA


siglo XVI 
1538 Santo Domingo (Santo Tomás) República Dominicana 
1551 Lima Perú 
1551 Ciudad de México México 
1552 [13] La Plata o Charcas [incierto 1] Bolivia 
1558 [11] Santo Domingo (Santiago de La Paz) República Dominicana
1580 [11] Bogotá (Santo Tomás) Colombia
1586 [13] Quito (San Fulgencio) Ecuador

siglo XVII
1621 Santiago (San Miguel) Chile
1621 Cuzco (San Ignacio de Loyola) Perú
1621 Córdoba Argentina
1621 Sucre Bolivia
1624 Mérida, Yucatán (Español) México
1676 Ciudad de Guatemala Guatemala
1677 Ayacucho Perú
1681 Quito (Santo Tomás) Ecuador
1685 Santiago (Rosario) Chile
1690 Cusco (San Antonio Abad) Perú
1694 Bogotá (San Nicolás) Colombia
1696 Quito (San Gregorio Magno) Ecuador

siglo XVIII
1704 Bogotá (Javeriana) Colombia
1721 La Habana Cuba
1721 Caracas Venezuela
1733 Asunción Paraguay
1738 Santiago (San Felipe) (Español) Chile
1744 Popayán Colombia
1749 Ciudad de Panamá Panamá
1749 Concepción Chile
1778 Buenos Aires [incierto 1] Argentinia
1791 Guadalajara, Jalisco México

siglo XIX
1806 Mérida, Mérida Venezuela
1812 Managua Nicaragua 



En  los territorios del imperio español en el siglo XVI no se ponía el sol
La canción del guerrero Inca: "De su piel haremos un tambor. Beberemos en el cráneo del traidor y con sus dientes haremos un collar. De sus huesos haremos flautas.



Altar de los Reyes. Catedral Metropolitana (México).

Fachada iglesia San Francisco Javier. Tepotzotlán (México)
La llegada de los conquistadores supuso una gran revolución sobre todo en el terreno de la arquitectura, con la traslación de las diversas tipologías de edificios propios de la cultura europea: principalmente iglesias y catedrales, dado el 
rápido desarrollo de la labor de evangelización de los pueblos nativos americanos, pero también edificios civiles como ayuntamientos, hospitales, universidades y palacios y villas particulares. En el terreno religioso, se dio a menudo la circunstancia de que muchas iglesias fueron construidas sobre antiguos templos indígenas. Aún así, frecuentemente se produjo una síntesis entre los estilos colonizadores y las antiguas manifestaciones precolombinas, generando una simbiosis que dio un aspecto muy particular y característico a las originales tipologías europeas. Así, observamos cómo las principales muestras de arte colonial se produjeron en los dos centros geográficos de más relevancia en la era precolombina: México y Perú. En pintura y escultura, en las primeras fases de la colonización fue frecuente la importación de obras de arte europeas, principalmente españolas, italianas y flamencas, pero enseguida comenzó la producción propia, inspirada en inicio en modelos europeos, pero incorporando nuevamente signos distintivos de la cultura precolombina.
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martes, 24 de julio de 2012

UN TRABAJADOR CON DEPRESIÓN ACUDE AL SISTEMA SANITARIO


Un trabajador determinado se encuentra moralmente “quemado” por agotamiento de tareas y responsabilidades en su puesto de trabajo. Un día los efectos se hacen palpables dejando al trabajador en un estado depresivo grave. En estas condiciones acude al médico porque los efectos psicológicos del problema laboral le están afectando a la salud. Al trabajador “quemado” en el trabajo se le da una baja laboral y para acabar con los efectos psicológicos que le están afectando a su salud lo envían a un psiquiatra o psicólogo para que le de el tratamiento adecuado para reducir los efectos psicológicos. Estos tratamientos están basados en terapia con medicamentos o en tratamientos psicológicos para que le quiten los efectos de su depresión, stress y baja autoestima causados por el trabajo.

El trabajador a causa del alejamiento del trabajo, y aunque no consigue olvidarlo, experimenta una pequeña mejoría o al menos no se sigue produciendo el empeoramiento. Así de este modo podría en un tiempo ir mejorando por haber suprimido las entradas del problema que no era otra que el acudir cada día al puesto de trabajo.

Además el psiquiatra le receta tranquilizantes y somníferos para que en los momentos de lucidez no piense en el trabajo y logre olvidar las causas que le llevaron a esa situación.

Además el psicólogo le hace una terapia de relajación, evasión de los problemas y elevación de la autoestima.

A los cinco o seis meses de no acudir a su puesto de trabajo que era la fuente de entrada de sus preocupaciones, ha terminado por olvidarse casi del problema y además como tiene la ayuda de los tranquilizantes, los somníferos, el entrenamiento en la relajación, la evasión y la elevación de la autoestima, vive en una cápsula idílica y arquetípica, aunque a veces entre medicación y terapia se acuerda un poco del origen de sus problemas, el dichoso trabajo, pero ya no es ni comparación de como estaba al principio.

Y la pregunta del millón ¿gracias a quien me encuentro mejor?. ¿A que me he apartado de la fuente de entradas mis “quemes” en el trabajo?. No. ¿A que el paso del tiempo ha hecho que me dejara de obsesionar con el trabajo?. No. ¿Al médico que me dio la baja laboral para que me recuperara un poco y dejara de seguir exponiéndome a las fuentes de mis problemas?. No. No, quien me ha ayudado son los que me han dado los tranquilizantes, somníferos, entrenamiento en relajación, evasión y elevación de la autoestima necesarios. Es decir, los psiquiatras y los psicólogos.

El trabajador “quemado” repuesto de sus heridas más evidentes es dado de alta y vuelve a la hoguera de sus problemas con idéntica virulencia que cuando se fue. Se curó las quemaduras y vuelve otra vez al fuego. ¿Qué creen que ocurrirá?. Exacto, volverá a quemarse y a repetir el ciclo y el sistema lo volverá a acoger en su seno en una nueva sucesión eterna. Porque ya no es cuestión de tranquilizarse, dormir bien, relajarse, evadirse del trabajo y elevar mecánicamente la autoestima en un medio que lo valora insuficientemente.

El paciente psicológico, el enfermo, no va a colaborar, no tiene instrumentos para adaptarse a su problema. El medio no va a cambiar y le dirán que es más fácil que se adapte él a los demás y al medio que le ha tocado para poder desenvolverse o sobrevivir. Y además los psiquiatras y los psicólogos ni lo entrenaron, ni saben entrenar en interacción y adaptación social.

Está entrenado para estar en una burbuja idílica y arquetípica pero no se ha entrenado para adaptarse a sobrevivir y desenvolverse en las circunstancias que necesariamente le ha tocado vivir.

lunes, 16 de julio de 2012

El Estado debe estar para que se cumpla el objetivo del bienestar y no necesariamente para asumir la tarea.

A veces un negocio de restauración puede beneficiar de forma más normalizada  a las personas con problemas de subsistencia que instituciones públicas o privadas del bienestar o de la caridad, sin costos adicionales de mantenimiento de las organizaciones que desempeñan la tarea. 

En algunas circunstancias las empresas privadas son más eficaces que las empresas públicas o la propia administración o las entidades subvencionadas por la administración. A veces son mas eficientes, baratas y de más calidad para dar exactamente el mismo objetivo. La competencia permite ver mejor los resultados que los monopolios ya sean estos privados o públicos. El Estado debe estar para que se cumpla el objetivo del bienestar y no necesariamente para asumir la tarea directamente creando inmensas organizaciones. Aunque en las empresas privadas sean actuaciones temporales y no sea su objetivo directo el bienestar sino las propias de las empresas privadas en la lógica del beneficio económico como medio de subsistir en la competitividad, pueden conseguir indirectamente también no solo desarrollo económico sino también desarrollo social. 

jueves, 28 de junio de 2012

Algoritmos en sustitución de examinadores humanos

 Nueva York 28 JUN 2012 - 09:28 CET
Los exámenes estándar de final del curso escolar en Estados Unidos suelen incluir una redacción, lo cual exige la contratación de humanos para calificarlas una a una. Ahora, un concurso para comprobar en qué medida pueden predecir unos algoritmos presentados por estadísticos profesionales y genios de la estadística las puntuaciones asignadas por evaluadores humanos ha demostrado que son inquietantemente precisos.
El concurso fue organizado por Kaggle, una página web que celebra competiciones de modelos predictivos, lo cual brinda a los clientes la ventaja de una multitud internacional de estadísticos. El lema de Kaggle es: “Estamos convirtiendo la estadística en un deporte”. Algunos de sus clientes ofrecen premios cuantiosos a cambio de la propiedad intelectual utilizada en los modelos ganadores.
En el concurso de puntuación de redacciones que acaba de concluir participaron 159 equipos. Al mismo tiempo, la Hewlett Foundation, de Menlo Park, California, patrocinó un estudio sobre motores automáticos de calificación de redacciones que ahora se ha puesto a la venta. Los investigadores descubrieron que arrojaban unas puntuaciones prácticamente idénticas a las de los evaluadores humanos.
Barbara Chow, directora de programas educativos en la Hewlett Foundation, explica: “Habíamos oído decir que los algoritmos creados por máquinas son tan buenos como los evaluadores humanos, pero queríamos crear una plataforma neutral y justa para valorar las diversas afirmaciones de los vendedores. Y resulta que dichas afirmaciones no son exageradas”.
Los algoritmos ofrecen una medición muy rudimentaria, la asignación de una única puntuación, por ejemplo, a la redacción de un alumno de séptimo curso, y no un comentario sobre el uso de la metáfora en un seminario de escritura creativa de un universitario de último curso. Pero el programa rebaja notablemente el coste de la puntuación de una redacción, que asciende a dos o tres dólares cada una, y es posible que incluso lo elimine.
Y cuando sea más sofisticado, en lugar de que el profesor llene la redacción de marcas para indicar errores, podría hacerlo el programa. Este también podría proporcionar sin esfuerzo explicaciones completas y ejercicios prácticos.
“Dar a los estudiantes un comentario crítico instantáneo sobre gramática, puntuación, léxico y estructura sintáctica hará que se encarguen más redacciones y permitirá a los profesores concentrarse en aptitudes más relevantes”, comenta Tom Vander Ark, consejero delegado de OpenEd Solutions, una asesoría que trabaja con la Hewlett Foundation.Los docentes todavía tendrían que juzgar el contenido de las redacciones, ya que los estudiantes pueden engañar al programa introduciendo datos absurdos en los que un humano repararía, pero el ordenador, no.
Jason Tigg, que reside en Londres y forma parte del equipo que ganó el concurso de evaluación de redacciones en Kaggle, es un corredor de bolsa que utiliza extensas series de datos sobre precios. Pero el programa de puntuación de redacciones que desarrollaron él y sus compañeros de equipo emplea unas series de datos relativamente pequeñas y PC corrientes, así que la infraestructura adicional para las escuelas sería nula.
Los ordenadores portátiles de los estudiantes todavía no tienen instalado el incansable instructor de escritura virtual, pero un modelo estadístico mejorado puede hacer que eso llegue pronto.


Algoritmos para todo


 Madrid 22 FEB 1989

Los objetos deseados en matemáticas por su valor comercial suelen ser complicadísimos algoritmos traducibles a lenguaje de ordenador que resuelven de forma novedosa problemas concretos y hasta cotidianos. Un algoritmo es simplemente una sucesión de operaciones lógicas que llevan paso a paso a la solución deseada. Se puede hacer un algoritmo para resolver una simple ecuación de segundo grado, pero con ayuda de los ordenadores se están realizando algorítmos de gran complejidad que tienen un valor crucial en áreas como la industria o la defensa.Áreas de la matemática con aplicaciones prácticas que antes no tenían son, entre otras, el análisis numérico, la lógica formal y la factorización de números. En general, todas los que tienen que ver con los lenguajes de ordenador.

En algunos casos, lo que se vende y patenta no es algo abstracto, sino un circuito en cuyos componentes segraba un algoritmo. Éste es el caso de los circuitos que realizan operaciones matemáticas llamadas transformadas rápidas de Fourier, muy importantes para el tratamiento digital de imágenes. El matemático norteamericano Ronald Braceweil, autor de una variante de esta operación, defiende las patentes: "Cuando llevas seis meses escribiendo 10.000 líneas en código de máquina estás seguro de que lo que obtienes no es algo natural".

¿Amenaza la inteligencia electrónica a la humana?


GEORGE JOHNSON (NYT) 
6 OCT 2007 - 11:36 CET

Fue Internet la que privó a la palabra de su inocencia. Los algoritmos, tan firmemente protegidos como secretos de Estado, compran y venden acciones y títulos hipotecarios, a veces con un celo desapasionado que hunde mercados. Los algoritmos prometen encontrar las noticias que nos interesan, incluso la pareja perfecta. No podemos visitar Amazon.com sin enfrentarnos a una lista de productos recomendados por el Gran Algoritmi.
Sus intuiciones, por supuesto, no son más que cálculos; con suficiente tiempo, se podrían efectuar con piedras. Pero cuando se procesan tantos datos con tanta rapidez, el efecto es como de oráculo y casi opaco. Ni siquiera echándole una ojeada a los secretos comerciales cibernéticos podríamos desentrañar los cómputos. Mientras ves, junto a la esposa que encontraste a través de una agencia matrimonial virtual, películas alquiladas por Internet, bien podrías ser un avatar dentro de un juego de realidad virtual. El sistema operativo te ha absorbido.
Recientemente, la noticia ofrecida por los ejecutivos de MySpace de unos nuevos algoritmos que utilizarán la información sobre páginas personales de los usuarios y reunirán anuncios específicos apenas provocó un respingo. La idea de automatizar lo que antes se llamaba criterio pasó de radical a habitual.
Lo que se está extendiendo por Internet no es exactamente inteligencia artificial. A pesar de todas las investigaciones efectuadas sobre ciencia cognitiva e informática, los algoritmos más formidables del cerebro -los usados para reconocer imágenes o sonidos o entender el lenguaje-, eluden la simulación. La alternativa es incorporar personas, con sus habilidades especiales, como componentes de la Red.
Si entramos en Google Image Labeler (images.google.com/imagelabeler) enseguida nos emparejarán de manera aleatoria con otro internauta aburrido -de Corea, tal vez, o de Omaha, Nebraska-, que ha aceptado jugar. Google nos enseña una serie de fotos obtenidas de Internet -el sol poniéndose sobre el océano o un cometa atravesando el espacio-, y los jugadores obtienen puntos escribiendo tantas palabras descriptivas como puedan. Los resultados se almacenan y analizan, y mediante esta simbiosis humano-máquina Google refina sus algoritmos de búsqueda de imágenes.
El proyecto sigue siendo experimental. Pero el concepto no es tan distinto de lo que ocurre durante una búsqueda en Google. La red de computadoras que responden a la búsqueda presta atención a qué resultados preferimos leer. Recopilamos datos de la Red mientras la Red recopila datos sobre nosotros. El resultado es una acumulación estadística de qué buscan los usuarios, una percepción aproximada de qué significa el lenguaje de éstos.
En la década de 1950, William Ross Ashby, psiquiatra y cibernauta británico, anticipó algo parecido a esta fusión al escribir sobre la ampliación de la inteligencia: el pensamiento humano ayudado por máquinas. Pero son las dos inteligencias, la biológica y la electrónica, las que se están ampliando.
Hace varios años, SETI@home se convirtió en vehículo para que los propietarios de ordenadores donaran sus capacidades de procesamiento no utilizadas para el análisis intenso de los números necesarios para clasificar los datos telescópicos en busca de vida extraterrestre. Ahora, un sitio dirigido por Amazon.com, Mechanical Turk (www.mturk.com), nos pide que le prestemos nuestro cerebro. Llamado así en honor a un autómata ajedrecístico del siglo XVIII que resultó tener un humano oculto en su interior, el Mechanical Turk ofrece a los voluntarios la oportunidad de buscar al aviador desaparecido Steve Fossett examinando fotos de satélite. O se pueden ganar unos cuantos céntimos efectuando otras tareas que desconciertan a los ordenadores: catalogar sitios de Internet ("sexo explícito", "artes y ocio", "automoción"), identificar objetos en imágenes de vídeo, resumir o parafrasear fragmentos de texto, transcribir grabaciones sonoras, especialidades en las que el cerebro humano destaca.
En un artículo de 1950 titulado Computing machinery and intelligence [Maquinaria informática e inteligencia], Alan Turing preveía un día en el que resultase difícil encontrar la diferencia entre las respuestas de un ordenador y las de un ser humano. Quizá lo que no previó fue cuánto se desdibujarían los límites.
¿Cómo se cataloga Wikipedia, la enciclopedia generada por los usuarios que es un mecanismo extenso con piezas humanas reemplazables? Si presentamos o cambiamos un artículo, se pone en funcionamiento un enjambre de cálidos, y a veces acalorados, ejercicios de lectura de pruebas, haciendo correcciones y correcciones a las correcciones.
O quizá Wikipedia se parezca más a un organismo, con glóbulos blancos humanos protegiendo su integridad. Sólo un utópico podría haber predicho lo dispuestos que estamos los humanos a trabajar gratis. Somos más baratos que el soporte físico; algo bueno, teniendo en cuenta lo difícil que somos de duplicar.
http://tecnologia.elpais.com/tecnologia/...