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viernes, 22 de junio de 2012

En Suiza proponen un sueldo de 2.000 euros para todos.

El proyecto de ley, presentado por un grupo de legisladores, busca que la gente trabaje por gusto, no por necesidad. El salario mínimo, argumentan sus promotores, motivará a los ciudadanos a buscar empleos más acordes con sus intereses.

Un proyecto de ley, publicado en el boletín federal bajo el título "Por un subsidio de base incondicional", propone un salario fijo para todos los ciudadanos de Suiza de entre 2.000 y 2.500 francos (1.500 y 2.000 euros), de acuerdo al diario español El Mundo.
"Este salario permitirá liberar a la gente de la obligación de trabajar para ganarse la vida", explicó Oswald Sigg, miembro del comité de la iniciativa.
"La gente no trabajará menos, sino que lo hará de otra manera, más de acuerdo con sus intereses personales. Y los que quieran ganar más, trabajarán más", agregó.
La iniciativa se financiaría con la suba de impuestos. Este salario costaría un tercio del PBI nacional del país: 200.000 millones de euros.
Para llevar adelante el proyecto, también se prevé aumentar los gravámenes a las grandes rentas y a las fortunas, según detalla El Mundo.
El economista Samuel Bendahan defiende las virtudes de la norma. A su juicio, "la gente trabaja por motivación intrínseca, por motivos sociales y no por dinero", por lo que la incitación al trabajo sería aún mayor gracias a esta prestación.
"La gente no aceptará las profesiones ingratas. Esto obligaría a la economía a invertir en profesiones más atractivas, haciendo más justo el mercado de trabajo", asegura Bendahan.
Esta propuesta cambiaría el mercado laboral."Sin la necesidad de ganar dinero para comer se daría oportunidad a todo el mundo para dedicarse a lo que quiere", alegan sus promotores.
La iniciativa no es nueva. El rotativo español cita ejemplos como la propuesta de una Renta Básica Universal propuesta en 1985 en la universidad de Lovaina en Bélgica, y en España, la presentada por un grupo parlamentario en 2006.
La prestación, de acuerdo al mencionado diario, funciona de manera parcial en Brasil -bajo el nombre de Bolsa Familia, Canadá y Alaska.
Canadá cuenta con un salario mínimo universal para los mayores de 65 años, que reciben un dinero al margen de su pensión. En Alaska, sus 700.000 ciudadanos disponen a final de mes de un salario mínimo a cargo del Estado.
Muchos economistas advierten sobre la dificultad de aplicar semejante iniciativa. Para ellos, es muy ingenuo pensar que la gente vaya a trabajar por mero placer.

jueves, 7 de junio de 2012

Ni dios puede ser absolutamente bueno en este mundo.



Si eres bueno tienes que aprender a ser lo contrario en la misma dirección, sentido, fuerza e intensidad. Si no sabes serlo, mejor no te metas en lios o vete aprendiendo. Simplemente, solo en un sentido las cosas no funcionan.


martes, 29 de mayo de 2012

No pienso regalarle ni mi esfuerzo ni mi trabajo.


Una universitaria cursaba el último año de sus estudios en la Facultad.

Como suele ser frecuente en el medio universitario, la chica pensaba que era
de izquierdas y, como tal, estaba a favor de la distribución de la riqueza.

Tenía vergüenza de su padre. Él era de derechas y estaba en contra de los
programas socialistas.

La mayoría de sus profesores le habían asegurado que la de su papá era una
filosofía equivocada.

Por lo anterior, un día ella decidió convencer a su padre.

Le habló del materialismo histórico y la dialéctica de Marx tratando de
hacerle ver cuán equivocado estaba al defender un sistema tan injusto.

En eso, como queriendo hablar de otra cosa, su padre le preguntó:

-¿Cómo van tus estudios universitarios?

-Van bien -respondió la hija, muy orgullosa y contenta-.

Tengo una nota media de 9, hasta ahora. Me cuesta bastante trabajo, no salgo
casi nada con los amigos, no voy de fiestas, no voy a la disco, no tengo
novio y duermo cinco horas al día porque dedico muchas horas al dia a
estudiar.

Entonces el padre le pregunta: -Y a tu amiga Soledad, ¿cómo le va?

La hija respondió muy segura: -Bastante mal, Sole no se esfuerza porque no
alcanza el 6,(tiene 4 de promedio), pero ella se va a bailar, pasea mucho
con los amigos, fiesta que hay está presente, estudia lo mínimo, y falta
bastante... no creo que apruebe, por lo menos este año.

El padre, mirándola a los ojos, le respondió: -Entonces hablá con tus
profesores y pídeles que le transfieran 2,5 de los 9 puntos tuyos a ella.
Esta sería una buena y equitativa distribución de notas porque así las dos
tendríais 6,50 y aprobaríais todas las asignaturas las dos.

Indignada, ella le respondió: -¡Estás de coña? ¡Me rompo la cabeza para
tener 9 de media! ¡Te parece justo que todo mi esfuerzo se lo pasen a una
vividora, vaga, que no se esfuerza por su carrera!
Aunque la persona con quien tengo que compartir mi sacrificio sea mi mejor
amiga... ¡¡No pienso regalarle ni mi esfuerzo ni mi trabajo!!

Su padre la abrazó cariñosamente y le dijo:

-¡Bienvenida a la derecha!

Moraleja: Todos somos rápidos para repartir lo que no es nuestro.

Es muy cortito, tremendamente claro y se aplica 100% a nuestra realidad
social:


Pensamiento de A.Rogers (1931)

sábado, 26 de mayo de 2012

Solo somos algoritmos y estructura de datos.



Yo creo que la capacidad de los ordenadores puede acercarse al infinito y llegar casi la perfección. Sobretodo la capacidad que tienen los ordenadores para realizar y contabilizar procesos es superior a la nuestra. Nuestro espíritu o nuestras emociones sería igual que si, a lo anterior, le agregáramos un software aleatorio, y ahora hiciera así y luego asá. Eso desconcierta pero no es más inteligencia.
De lo único que en la actualidad podemos presumir un poco frente a los ordenadores es en la creatividad. Pero todo se andará. Todo es cuestión de que los vayamos programando para ello.
Lo que es cierto ya actualmente es que ningún proceso de investigación, invención o creación es posible sin la ayuda auxiliar de los ordenadores o de las redes asociadas a ellos.
Lo que está en pañales todavía para la cibernética y robótica es la colocación, difusión y perfección de los sensores, en asociación e interacción con los centros de procesos de datos y con la programación, en vistas a la realización automática de la toma de decisiones. Pero el todo es ponerse, y además, es que no nos va a quedar más remedio que hacerlo así, y cada vez más.


viernes, 25 de mayo de 2012

Las cosas buenas que hace el Estado y las políticas del bienestar social hay que pagarlo. Nadie lo va a hacer por nosotros y es carísimo.



Hay muchas cosas buenas como: el derecho al trabajo, a la vivienda, a la educación, a la sanidad, a los servicios sociales generales y específicos, y en fin, todo lo relacionado con el bienestar social, etc. También son buenas unas energías limpias que sustituyan al petróleo, cuidar del medio ambiente, de nuestro patrimonio cultural, etc.

Pero ante todo eso hay una cosa que parece que no nos lo tomamos muy en serio y vemos solo una parte, la parte que nos interesa, lo bueno.

El problema de todas las cosas buenas y sobretodo para los que las anhelamos porque no las disfrutamos, es que hay que pagarlas.

Para pagar las cosas que hace el Estado hay que recaudar primero, y eso se hace a través de la renta de las personas físicas, a través de los impuestos, etc. Todo esto hace a su ver que revierta sobre el costo de la vida y que suban los precios de todos los artículos, y consecuentemente también contribuya disminuir nuestro bienestar porque ese dinero para mi disfrute se lo tengo que pagar a Hacienda.

O sea, que para conseguir bienestar hay que pagarlo y eso en un círculo vicioso que a su vez contribuye a disminuir nuestro bienestar.

Así por ejemplo, si queremos energías limpias, hay que pagarlas, y para eso tenemos que abonar el porcentaje necesario (20%, 40%, 60%) en la factura de la luz. ¿Estamos dispuestos a eso?


¿Piensas que hay un papa escondido por ahí, con una billetera ilimitada, y que lo que pasa es que es un malvado que no nos lo quiere dar?

Estás equivocado. Tienes que madurar todo ese proceso porque no hay vías milagrosas. Las cosas que quieres, tienes que pagarlas, como todo en la vida.

A veces puedes olvidarte o te confundes como lo que pasa cuando adquieres esos paquetes turísticos del “todo incluido”. Cuando lo estás disfrutando te da la sensación de que todo es gratis. Pero el “todo incluido” hay que pagarlo antes, y si no tienes dinero no lo puedes disfrutar.

También te voy a decir una cosa importante respecto al Estado, he hecho un pequeño estudio y, de todo lo que le damos para nuestro bienestar, solo el 10 o el 20 por ciento, en el mejor de los casos, nos revierte en lo que hemos pedido o deseado. El 90 o el 80 por ciento de lo que damos para bienestar social, se pierde en administración gestión, trámites, salarios del personal, edificios, viajes, formación, desvíos justificables, etc., amen de otras cosas más o menos confesables o justificables que nunca te vas a enterar ni te van a dar pormenorizadamente cuenta.





jueves, 24 de mayo de 2012

La agricultura canaria tiene que desprenderse del monocultivo y entrar en la agrodiversidad.


Agricultura ecológica en una huerta de reducidas dimensiones
Muy buena puesta al día sobre la agricultura canaria en la conferencia de D. Ramón Ponte en la RSEAPGC, con la introducción realizada por D. Mª Victoria Parra y la presentación de D. Tomas Van de Walle. La novedad para mi más notable es la consideración de la agricultura canaria como una fuente de agrodiversidad y tal vez la mejor vía a tener en cuenta en el futuro desarrollo de la agricultura canaria y evitar su extinción.
La dependencia del exterior de recursos del sector primarios en Canarias es del 85% y eso es una situación peligrosísima en caso de conflictos y cierres del comercio de importación.
La agricultura canaria no puede morir, sobretodo porque ahora no existe la excusa del agua con la alternativa de lo que yo llamo aguas tecnológicas (potabilizadoras, desalinizadoras, etc.).
Sin embargo subsiste la dependencia energética del petróleo, pero ante esto está la posibilidad de desarrollo de las energías alternativas, lo que no estoy tan seguro es de si los canarios estamos dispuestos a realizar el sacrificio económico que una conversión de las energías alternativas precisa, sin fuentes nuevas de ingresos económicos.
Canarias no es un territorio con INMENSAS RIQUEZAS, pero es una SUPERPOTENCIA MUNDIAL.
Canarias es por el tamaño de su territorio una de las regiones con más biodiversidad del planeta. Si se sabe aprovechar esta bendición de nuestro territorio para aplicarlo a la biodiversidad agrícola y ganadera, seria no solo la solución sino claramente una de las vías para el desarrollo social y económico más interesantes que se nos coloca delante como una gran oportunidad histórica. Todo ello además con absoluto respeto a la ya en peligro biodiversidad de la flora y de la fauna natural que aun queda y que se debe continuar regenerando.
En 1982 realice un estudio sobre la DEPENDENCIA COMERCIAL FINANCIERA Y TECNOLÓGICA DE LA AGRICULTURA y efectivamente ese del título era el gran problema junto con el agua, la dependencia energética, la estructura social agraria, el tamaño y tipo de los terrenos aptos para agricultura y la distribución de las propiedades.
Y hoy en día sigue siendo ese, el verdadero problema, la dependencia de la agricultura y de la estructura social agrícola respecto de las otras estructuras sociales e intereses políticos, financieros, especulativos del suelo y los intereses del sector servicios (turismo).
Para concluir, voy a citar una frase que como tantos otros autores que vienen  a decir lo mismo, elijo una de las más pesimistas, la que hace Thomas Hobbes: Homo homini lupus (el hombre es un lobo para el hombre) y mientras la lucha de intereses de la sociedad no permita un poco de racionalidad este es el mayor escollo que tiene Canarias. En definitiva se trata de un problema sociológico, o mejor quizá, de ingeniería social.

martes, 22 de mayo de 2012

Las victimas propiciatorias. Por ELSA LÓPEZ, ESCRITORA

Es la costumbre. El poder, cuando se enferma, busca culpables para su enfermedad y habla de epidemias causadas por los otros. Jamás se verá a sí mismo como responsable. Por eso, en esta ocasión, ha encontrado la víctima propiciatoria a la que poder achacar los males que padece nuestro país: los funcionarios de la administración pública. Ellos son los culpables. Ellos deben ser ofrecidos en sacrificio a los dioses para calmar su ira. A ellos hay que castigar con más horas de trabajo y menos sueldo. Las pérdidas económicas no son causadas por los ladrones y sinvergüenzas del gobierno de turno, sino por el mal rendimiento de los funcionarios y es a ellos a quien hay que darles un castigo público ejemplar. ¿Por qué, precisamente, a los funcionarios? Preguntan los dioses. Y yo les respondo: porque ellos son los que vigilan y controlan el poder y el poder siempre teme a quienes pagan por derecho, no por placer. Jueces, médicos, profesores, administrativos, empleados de la sanidad, de la educación o del bienestar general, están al servicio de aquello para lo que fueron preparados y para lo que en su día consiguieron a base de esfuerzo y méritos profesionales, no por decisión política o marca gloriosa del peor de los nepotismos. Ellos vigilan el buen funcionamiento de los distintos organismos del Estado que los emplea y deben ser independientes, venga quien venga, gobierne quien gobierne. Y eso, creo, es lo que más irrita al poder: no tener la fidelidad asegurada de quienes le rodean en su mandato. La fidelidad del funcionario es a la ley. A nadie más deben obediencia. Están ahí por razones objetivas y no son empleados a dedo ni por influencias ajenas a sus méritos, al menos así consta y así ha sido hasta que el poder intenta comprarlos, extorsionarlos o convertirlos en válidos a la antigua usanza, o sea, a beneficio de los intereses privados del que gobierna. Los reyes y príncipes, gobernantes y dirigentes de lo público creen que son ellos los que están por encima de la ley y no gustan de interferencias en sus asuntos por lo que suelen aborrecer al funcionario de turno apegado a las leyes y al funcionamiento de las mismas. ¿Solución? Desprestigiarlo y señalarlo como a un mal trabajador. Son víctimas seleccionadas y expuestas al linchamiento público. La multitud, que ha sido entrenada para pensar que la culpa de sus males la tiene el funcionario que la atiende no el que ha dispuesto la ley o el agravio, se alegra ante sacrificio tan cruento. Los que disponen las leyes aplauden los linchamientos mientras se lavan las manos, asustados y esquivos, como si fueran los nuevos Pilatos a las órdenes de Roma.